La kisspeptina es una hormona producida en el hipotálamo y en la placenta y codificada por el gen KiSS-1. Su función es fundamental para el desarrollo sexual, puesto que se ha relacionado con la regulación de la secreción de GnRH.
La GnRh, a su vez es una hormona activadora de la secreción de LH (Hormona Luteinizante) y FSH (Hormona Estimulante de Folículos), hormonas sexuales por excelencia. Cuando se produce el comienzo de la pubertad, tienen lugar pulsos de GnRH que se van produciendo cada vez con mayor frecuencia, hasta que desencadenan la respuesta de la LH, lo cual se considera la “pubertad verdadera”.
Por lo tanto, si la Kisspeptina regula la secreción de GnRH estará íntimamente ligada al desarrollo de la pubertad, hasta el punto de que aquellos animales o humanos en lo que esté ausente, permanecerán sexualmente inmaduros.
Un grupo de científicos del “Imperial College of London” ha realizado un estudio con un grupo de mujeres a las que se les inyectaba la Kisspeptina, observándose un aumento de las concentraciones de LH. Esto sugiere que dicha hormona podría ser un tratamiento potencial para la infertilidad.
Los próximos pasos de la investigación irán orientados al uso de la Kisspeptina en mujeres con desórdenes en la regulación sexual.
Vía | News-Medical