Tratamiento de la endometriosis

El tratamiento de la endometriosis, al igual que su diagnóstico, es difícil.

Posibilidades terapéuticas:

- Tratamiento conservador y expectante: cuando la enfermedad es asintomática.

- Tratamiento sintomático: medidas para paliar los síntomas, fundamentalmente el dolor.

- Tratamiento médico hormonal: son parcialmente eficaces y la enfermedad puede recidivar tras suspender su uso.

- Tratamiento quirúrgico: más o menos agresiva en función de los hallazgos. Indicada cuando existen masas, implantes mayores de 3 cm, alteraciones anatómicas, cuando la enfermedad vuelve a aparecer o cuando falla el tratamiento médico.

Ninguno de estos tratamiento frena ni hace desaparecer la enfermedad. La elección del tipo de tratamiento depende de muchas circunstancias como la edad de la paciente, los deseos de descendencia, la gravedad de la clínica, la extensión de la enfermedad etc.

Diagnóstico de la endometriosis

Lo primero que hay que comentar es que los métodos diagnósticos y las posibilidades terapéuticas disponibles son limitados, lo que contribuye a la dificultad de su diagnóstico de certeza y de su tratamiento definitivo.

Diagnóstico:

- Por la sintomatología clínica anteriormente comentada (ver post anterior), realizando una buena historia clínica y exploración física.

Pruebas de imagen: son poco útiles (salvo para la endometriosis ovárica que se visualizaría con técnicas de imagen como un quiste ovárico). La endometriosis en otra localización no es visible mediante ecografía, ni TC ni RM…

- Algunos marcadores como el Ca 125, puede verse elevado en la endometriosis sin que esto suponga un signo de malignidad.

- El único diagnóstico de certeza nos lo aporta la laparoscopia o laparotomía exploradora, que consiste en explorar de forma quirúrgica la cavidad abdominal mediante cirugía abierta convencional (laparotomía) o mediante cirugía mínimamente invasiva (laparoscopia). Si mediante estas técnicas se observan lesiones sospechosas, se tomarían muestras para biopsia, cuyo resultado sería el único método diagnóstico de certeza.

Endometriosis, ¿en qué consiste?

La endometriosis es una patología muy frecuente, benigna y depende de la acción de las hormonas sexuales femeninas (los estrógenos). Consiste en la aparición de tejido endometrial (el tejido mucoso que recubre el útero y que prolifera y se desprende en cada ciclo menstrual) fuera de su localización habitual, es decir, fuera del útero. Puede implantarse y  desarrollarse en muchos lugares diferentes: pulmón, vejiga, pelvis, ovario e incluso en el cerebro. Lo más frecuente es la localización pélvica y dentro de ella, los quistes ováricos o endometriomas o quistes “en chocolate” (por el aspecto que presenta el contenido de los mismos debido a la acumulación de sangren su interior). También pueden aparecer implantes en las trompas de Falopio, el saco de Douglas, ligamentos uterinos, vagina, etc. Existen diversas teorías sobre por qué este tejido endometrial sale de su localización habitual y llega a otras zonas de cuerpo, pero ninguna lo aclara completamente.

Síntomas:

- Esta enfermedad se presenta sólo en edad fértil, siendo más frecuente entre los 20 y los 30 años.

- Hasta en un 50% de los casos puede ser asintómatico.

- El síntoma más frecuente es la dismenorrea (dolor que acompaña a la menstruación). Pero que al contrario del dolor menstrual típico que suele presentarse sólo los primeros días de la menstruación y ceder posteriormente, éste se mantiene durante toda la menstruación e incluso aumenta con los días. También puede presentarse dolor en la región pélvica constante que aumente con la menstruación.

- Otro síntoma frecuente es la dispauremia (dolor con las relaciones sexuales).

- Hasta en un 50% puede asociarse con esterilidad.

- Otras: irregularidades menstruales, masa abdominal, hematuria (orina con sangre), etc.

- La gravedad de los síntomas no se asocia a la mayor o menor extensión de la enfermedad.

Tratamientos del mioma uterino

Los miomas uterinos pueden presentarse de formas muy distintas en diferentes mujeres; por ello, el tratamiento debe ser individualizado y consensuado entre el médico y la paciente, valorando todas las ventajas e inconvenientes en cada caso. Pero de forma general, los distintos tratamientos disponibles sería:

1- Conducta expectante y observación:

Cuando los miomas son de pequeño tamaño (menor de 5cm) y la mujer está asintomática (con reglas normales y sin dolores), se puede hacer un tratamiento consevador, acudiendo una vez al año a revisiones con un riguroso control clínico y ecográfico.

Hay que advertir a la mujer de los posibles síntomas que pueden aparecer y aconsejarla que acuda a revisiones anuales aun cuando no los presente.

Existe también un tratamiento médico sintomático, cuando sólo aparecen leves alteraciones menstruales o molestias pélvicas pero que no repercuten en la calidad de vida y el mioma es pequeño (menor de 5-6cm). Consistiría en tratar con inhibidores de la fibrinolisis para evitar la hipermenorrea (regla muy abundante), si existe anemia suplementar con hierro y ácido fólico y uso de AINEs (antiinflamatorios no esteroideos p.ej. ibuprofeno) si presenta molestias pélvicas.

2- Tratamiento quirúrgico: Existen dos vertientes del mismo

La histerectomía (quitar el útero), que supone la pérdida de la capacidad reproductiva pero que evita la recurrencia de miomas.

La miomectomía (quitar sólo el mioma), que permite a la mujer poder quedarse embarazada pero con el riesgo de una posible recurrencia de los miomas. Estudios han comprobado que tras la miomectomía el 50% de las mujeres quedan gestantes, en el 15% recurren los miomas y el 10-11% volverán a reintervenirse.

Hoy la miomectomía de pequeños miomas puede realizarse por laparoscopia (cirugía endoscópica) y algunos pequeños submucosos pueden quitarse por histeroscopia (a través del cuello del útero), sin someterse al riesgo de una laparotomía (cirugía abierta).

3- Tratamiento médico:

Ha ido evolucionando pero hoy podemos hablar de los análogos de la GnRh. Éstos, dados de forma continua (sin pulsos) desensibilizan el gonadotropo disminuyendo la síntesis de LH y FSH produciendo un cuadro de amenorrea e hipogonadismo (disminución de estrógenos y progesterona) que se podría traducir como un estado de “menopausia”.

Puesto que los miomas uterinos son estrógenos- dependientes, con este tratamiento disminuyen su volumen a la mitad y mejora la clínica, pero tienen dos inconvenientes:

- Recidivan al cesar el tratamiento, por lo que deberían darse los análogos indefinidamente

- Pero no se puede mantener a una mujer joven en un estado de “menopausia” durante mucho tiempo (no más de 4 meses) porque sufren los efectos secundarios de la misma (sofocos, nerviosismo, sequedad vaginal, alteraciones oseas…)

Por tanto, sólo están indicados durante un corto perido de tiempo (por ejemplo previo a la cirugía para facilitarla) y sólo a largo plazo en casos muy seleccionados (alto riesgo quirúrgico o edad perimenopáusica y algo de riesgo).

4- Novedades: 

Para evitar los efectos secundarios de un estado menopáusico, se ha estudiado administrar los análogos de GnRh durante dos meses, hasta que disminuye el tamaño del mioma y luego establecer una terapia suplementaria (Add-Back-Therapy) que mantiene el mioma con un tamaño reducido.

Por otro lado, la embolización de las arterias uterinas mediante angiografía está teniendo buenos resultados y muchos de ellos desaparecen. El único inconveniente es que la necrosis del mioma es muy dolorosa y se ha de mantener la epidural unos dias para evitarlo.

Mioma uterino y embarazo

El mioma uterino es la patología tumoral benigna del músculo liso del útero.

Su frecuencia es bastante elevada. Puede presentarse entre la menarquia y la menopausia (tiene una clara dependencia estrogénica), siendo su máxima incidencia entre los 35 y 45 años.

Por tanto, puesto que los miomas aparecen generalmente en mujeres en edad reproductiva, son frecuentes las dudas acerca de las consecuencias que puede tener el embarazo en un mioma, y el mioma en un embarazo. A continuación os presento un breve resumen:

Mujer que tiene un mioma y queda gestante:

- Los aumentos hormonales de estrógenos y progesterona que ocurren durante el embarazo pueden aumentar el tamaño del mioma, incluso llegar a duplicarlo.

- Sin embargo, tras el parto, con la caída de los niveles hormonales, los miomas decrecen y vuelven a su tamaño original.

Efectos de un mioma en la fertilidad y el embarazo:

- Los miomas, sobre todo de pequeño tamaño, pueden no influir a la hora de quedarse embarazada, pudiendo desarrollarse con total normalidad (si no alteran la cavidad uterina o las trompas).

- En algunos casos, puede producirse esterilidad por afectación o compresión de las trompas uterinas, viéndose impedido el paso de los espermios, el peristaltismo, etc.

- Otros pueden producir durante el primer trimestre del embarazo un sangrado y un aumento de la incidencia de abortos, al impedir la correcta implantación por distorsión de la cavidad.

- Si el embarazo progresa con normalidad, observaremos un “útero mayor que amenorrea” que significa que el tamaño del útero será mayor que el esperado para el tiempo de gestación.

- También son comunes las alteraciones de la estática fetal (por conflicto de espacio entre el mioma y el feto), siendo más frecuentes la posición transversa y la presentación podálica.

- El mioma puede impedir el parto vaginal siendo necesaria una cesárea.

- Son más frecuentes las distocias dinámicas (debidas a la mala contracción uterina) y puede que el parto no avance.

- También podemos ver más casos de placenta previa si el mioma altera la cavidad.

- Finalmente, tras el parto, son más probables las hemorragias del alumbramiento por la atonía uterina (se dificulta la hemostasia al no contraerse el útero con normalidad).

Metástasis en cáncer de mama

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Un experimento realizado por un grupo de investigadores de de la Universidad de California ha permitido describir cómo dos proteinas interaccionan en las metástasis del cáncer de mama.

Estas proteinas son el VEGF (Factor de Crecimiento Vascular Endotelial) que estimula la angiogénesis; y una molécula pequeña llmada RhoC implicada en la migración celular y sobreexpresada en las células metastásicas. La actuación conjunta de ambas promueve una rápida invasión.

Vía | Diario Médico

Nuevos tratamientos del mioma uterino

Las técnicas de radiología vascular intervencionista están obteniendo muy buenos resultados en el tratamiento de los miomas uterinos. Así, con la embolización se consigue el éxito del tratamiento en el 92% de los casos.

Este método se plantea como una buena alternativa a la cirugía abierta convencional (evitando los riesgo inherentes a toda cirugía abierta), para los miomas sintomáticos, que se presentan con hemorragía, dolor pélvico o síntomas compresivos regionales. Además, permite preservar el útero, y evita la formación de adherencias y cicatrices responsables de complicaciones posteriores a largo plazo o en el útero de la gestante. Otra ventaja, y no menos importante, es el menor tiempo de hospitalización al que tiene que estar sometida la paciente.

La técnica consiste en el abordaje a través de la arteria femoral con una pequeña punción y mediante un fino cáteter, llegando hasta las arterias uterinas para conseguir la embolización.

Vía | Diario Médico

Tratamiento combinado mejor que la monoterapia frente al cáncer de mama

Estudios hechos en ratones han demostrado que el tratamiento con tres fármacos inhibidores del factor de crecimiento epidérmico humano (HER) frenan el avance y crecimiento de los tumores de mama (que expresan HER2) mejor que la terapia con uno sólo o dos fármacos.

Los ratones del estudio recibieron uno de los tres inhibidores (pertuzumab, trastuzumab o gefinitib), o una combinación de dos de ellos, o los tres. También recibieron diferentes combinaciones con terapia hormonal.

La combinación de los tres inhibidores se mostró más eficaz a la hora de enlentecer el cecimiento tumoral que la monoterapia, o la combinación de dos de ellos, o la terapia hormonal. El tratamiento con uno de los fármacos más tamoxifeno también inhibió el crecimiento tumoral, pero a los dos meses el tumor creció haciéndose resistente al tratamiento.

Según los investigadores del estudio: estos resultados apoyan la hipótesis de que la adquisición de resistencia al tratamiento con un sólo agente es el resultado de un bloqueo incompleto del complejo a nivel del receptor y no de la activación de otra vía superviviente distinta.

Vía | Medical News Today

¿Puede la medicina china tradicional ayudar a mujeres con cáncer de mama?

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El uso de hierbas chinas, solas o combinadas con la quimioterapia, podría ayudar a proteger el sistema inmune y la médula ósea de mujeres que padecen cáncer de mama, así como mejorar su calidad de vida.

La quimioterapia produce en más del 60% de las pacientes efectos secundarios como: nauseas, vómitos, fatiga y cansancio, inflamación intestinal, anemia, leucopenia y trompopenia (disminución del número de glóbulos rojos, leucocitos y plaquetas respectivamente).

Un estudio se ha propuesto demostrar si realmente está mezcla de extractos de hierbas de la medicina china usados para contrarrestar los efectos secundarios de la quimioterapia son seguras y efectivas.

Y efectivamente, tras revisar varios estudios sobre cáncer de mama se ha llegado a la conclusión de que no existe evidencia de que sean perjudiales, y sí parecen reducir los efectos dañinos de los demás tratamientos agresivos a los que lsa pacientes han de someterse.

Vía | Medical News Today

Nuevas terapias para el cáncer de mama y ovario

Un grupo de investigadores de la “University of British Columbia” ha descubierto una nueva terapia potencialmente no tóxica y dirigida contra las metástasis del cáncer de mama y ovario.

Han encontrado una proteína llama “podocalyxina” (que anteriormente se había mostrado sólo como marcador de metástasis) que altera la forma y adhesividad de las células tumorales, favoreciendo por tanto su crecimiento y capacidad invasiva.

Este descubrimiento abre toda una nueva linea de investigación, buscando moléculas que actúen bloqueando dicha proteina implicada en la extensión del cáncer, y que constituyan tratamientos no tóxicos y muy selectivos, diferentes a la quimioterapia.

Vía | Medical News Today

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