Recién nacidos
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Contraindicaciones verdaderas:
- Cáncer materno
- Tuberculosis
- Tratamiento con fármacos que pasen la barrera mamaria
- Drogadicción
- Enfermedades congénitas del metabolismo del niño (ej. galactosemia)
- Enfermedades del recién nacido (ictericia grave, malformaciones digestivas)
- Viriasis graves: VIH, VHB, CMV…
Falsas contraindicaciones:
- Retraso de la subida
- Enfermedades comunes: gripe, diabetes…
- Medicamentos comunes
- Nuevo embarazo
- Nueva menstruación
- Grietas en el pezón
- Mastitis no supurada
- Trabajo de la madre
- Poco incremento de peso
- Motivos estéticos
- Insatisfacción del niño
A pesar de la existencia de múltiples preparados de leche adaptada, destinados a la lactancia artificial, la lactancia materna sigue siendo indiscutiblemente la mejor alimentación que una madre puede dar a su recién nacido, siempre que sea posible.
Entre otras, la leche materna posee las siguientes ventajas:
- Propiedades antiinfecciosas: Inmunoglobulinas maternas (IgA), factor bÃfidus, lisozima (enzima bacteriolÃtica), interferón, etc.
- Propiedades nutritivas: menor cantidad de proteinas que la leche de vaca y además homólogas (hipoalergénico); ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (favorecen el desarrollo retiniano), ácido oleico y además lipasa (favorece la digestión de las grasas); baja carga de solutos, relación calcio/fósforo=2/1, hierro biodisponible…
- Ventajas emocionales (vÃnculo madre-hijo), anticonceptivas (no fiable)…
- Existen hipótesis sobre una posible disminución del riesgo de padecer diabetes tipo I, obesidad, alergia, asma, muerte súbita, etc..

La mejor alimentación en una recién nacido es la leche materna por sus innumerables beneficios y ventajas a corto y largo plazo.
Esta lactancia materna, hacia los 3 ó 4 meses, debe empezar a acompañarse con otros alimentos (sin introducir azucar ni sal) y a partir de los 6 meses, está contraindicada lactancia exclusiva. El calendario adecuado para la introducción de la alimentación complementaria serÃa el siguiente:
- 2 meses: zumo de frutas
- 4 meses: cereales sin gluten
- 5 meses: fruta (preferiblemente natural)
- 6 meses: verduras, carnes (pollo, ternera…)
- 7 meses: yema de huevo, yogur, galletas…
- 9 meses: pescados
- 10-11 meses: jamón york, huevo entero
- 12 meses: leche entera, legumbres, visceras, carnes, pescados…

Un estudio del centro Monell, de Filadelfia, ha demostrado que la nicotina que pasa a la leche de las madres que dan de mamar a sus bebes altera los patrones de sueño de los mismos.
En este estudio se ha visto que el tiempo total de sueño de los recién nacidos se reducÃa de media 84 minutos cuando las madres habÃan fumado entre 53 minutos y un dÃa antes de amamantar a sus hijos. El nivel de alteración del sueño se asocia de forma directa con los niveles de nicotina de la leche.
Además, estos niños cuyas madres habÃan fumado durante la lactancia son más propensos a ser fumadores en la adolescencia puesto que la nicotina a la que han estado expuestos durante ese periodo aumenta la apetencia en la edad adulta.
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Las petequias son manchas puntiformes de color rojo formadas por extravasación de un número pequeño de eritrocitos cuando se daña un capilar, que no desaparecen al estirar la piel circundante ni con la presión. Son pequeños derrames vasculares cutáneos del tamaño de una cabeza de alfiler. Inicialmente son de color rojo, violáceo o negruzco y cambian después hacia el verde, el amarillo y el marrón a consecuencia de los sucesivos cambios quÃmicos de la sangre.
Es aconsejable rodearlas con un bolÃgrafo para cerciorarse de que son de aparición progresiva, para asà hacer un seguimiento de su posible crecimiento y ver si hay nueva aparición.
Generalmente, se deben a la fragilidad de los capilares de la piel, cada vez que estos pequeños vasos se rompen, se pierde una pequeña cantidad de sangre, creando puntos rojos en la piel. Aunque las causas más frecuentes de petequias son banales (tos, infecciones vÃricas, etc.), hay que consultar sin demora, más aún si existe decaimiento, para descartar infecciones graves y de rápida progresión.
Las petequias pueden producirse por diferentes factores:
- La presencia de petequias en el tercio superior del tórax, en principio, nos indica benignidad; sin embargo, las del tercio inferior del tórax deben ponernos un poco más alerta. Los vómitos y la tos repetida producen petequias en cara y parte superior de tórax y no deben preocupar.
- La mayorÃa de las lesiones cutáneas relacionadas con el parto son benignas y se resuelven espontáneamente. La presencia de petequias o pequeñas hemorragias conjuntivales es normal, sobre todo en los partos vaginales. Si la presentación ha sido cefálica y, sobre todo, si ha habido una compresión importante como ocurre en las circulares apretadas de cordón, se puede producir una equimosis facial que debe distinguirse de la cianosis, para lo cual ayuda la búsqueda de petequias (pueden observarse petequias en cabeza y cuello asociadas a circular de cordón).
- Si las petequias son generalizadas y se presentan con equimosis, debe sospecharse trombocitopenia (púrpura trombocitopénica idiopática) u otras alteraciones de la coagulación: las anormalidades de las plaquetas o de los capilares se suelen asociar con petequias.
- También las infecciones vÃricas pueden producir petequias: Virosis, fiebre botonosa.
- La presencia de petequias en la piel, puede significar una septicemia (sepsis meningocócica) o meningitis.
- Edema hemorrágico del lactante: es una rara entidad clÃnica. Es una variante benigna de vasculitis leucocitoclástica que afecta a niños menores de dos años.
- S. Schönlein-Henoch: Vasculitis por hipersensibilidad que afecta a capilares y vasos pre y postcapilares de diferentes territorios del organismo (piel: púrpura simétrica de predominio en extremidades; tracto digestivo: dolor abdominal, rectorragia o melena; riñón, testÃculo, etc.)
El tratamiento especÃfico para la hipoglucemia será determinado por el pediatra basándose en lo siguiente:
- La edad gestacional de su bebé, su estado general de salud y su historia médica.
- Según lo avanzada que esté la enfermedad.
- La tolerancia del RN a ciertos medicamentos, procedimientos o terapias.
- Sus expectativas para la trayectoria de la enfermedad.
- Su opinión o preferencia.
El tratamiento incluye suministrarle al RN una fuente de glucosa de efecto rápido. Lo que puede ser tan simple como darle una mezcla de glucosa y agua o fórmula (leche artificial para lactantes) como primer alimento. En otros casos, puede ser necesario el suministro de glucosa por vÃa intravenosa. Los niveles de glucosa en la sangre del RN se vigilan constantemente después del tratamiento para controlar si la hipoglucemia vuelve a aparecer.
No existe ninguna forma de prevenir la hipoglucemia; sólo deben observarse cuidadosamente los sÃntomas y tratarla tan pronto como sea posible. Las madres diabéticas con niveles de glucosa en la sangre en estricto control pueden ayudar a disminuir la cantidad de glucosa que pasa al feto.
La hipoglucemia es una condición en la cual la cantidad de glucosa en la sangre es menor que lo normal.
Aproximadamente 2 de cada 1.000 recién nacidos tienen hipoglucemia. Entre los recién nacidos (RN) más propensos a desarrollar hipoglucemia se incluyen:
- Los RN de madres diabéticas pueden desarrollar hipoglucemia después del parto, cuando la fuente de glucosa (la sangre de la madre) se acaba y la producción de insulina del bebé metaboliza la glucosa existente.
- Los RN pequeños para su edad de gestación o de crecimiento limitado pueden tener una reserva insuficiente de glucógeno.
- Los RN prematuros, especialmente aquellos con bajo peso al nacer, que frecuentemente tienen una reserva limitada de glucógeno o una función inmadura del hÃgado.
La hipoglucemia puede ser el resultado de condiciones que disminuyen la cantidad de glucosa en el torrente sanguÃneo, impiden o disminuyen el almacenamiento de glucosa, utilizan las reservas de glucógeno (azúcar almacenada en el hÃgado), inhiben la utilización de la glucosa por parte del cuerpo.
Muchas ondiciones diferentes pueden asociarse con hipoglucemia en el RN:
1- La hipoglucemia transitoria en el perÃodo neonatal precoz es a menudo un fenómeno de adaptación a los cambios que atraviesa el recién nacido, es decir, pasar del continuo consumo de glucosa a través de la placenta a un suministro nutricional intermitente posterior a la interrupción de la alimentación a través de la madre al momento de nacer. La investigación ha podido comprobar que, en los recién nacidos saludables de término, este dinámico proceso es auto-limitante y no es considerado patológico.
2- Nutrición maternal inadecuada en el embarazo.
3- Exceso de insulina producida en un bebé de madre diabética.
4- Enfermedad hemolÃtica severa del recién nacido (incompatibilidad entre los grupos sanguÃneos de la madre y el bebé).
5- Defectos de nacimiento y enfermedades metabólicas congénitas.
6- Asfixia en el nacimiento.
7- Estrés por el frÃo (condiciones de frÃo intenso).
8- Enfermedad del hÃgado.
Los sÃntomas de la hipoglucemia pueden no ser evidentes en los recién nacidos. A continuación se enumeran los sÃntomas más comunes de la hipoglucemia. Sin embargo, cada RN puede experimentarlos de una forma diferente. Los sÃntomas pueden incluir:
Inquietud, cianosis (color azulado de la piel), apnea (suspensión de la respiración), hipotermia (temperatura corporal baja), tono corporal deficiente, mala alimentación, letargo, convulsiones…
Un simple análisis de sangre para evaluar los niveles de glucosa en la sangre puede diagnosticar la hipoglucemia. La sangre puede extraerse con una punción en el talón, con una aguja en el brazo del bebé, o a través de un catéter umbilical. Generalmente, un RN con bajo nivel de glucosa necesitará tratamiento.
La hiperbilirrubinemia y su expresión clÃnica, la ictericia, es el trastorno más frecuente del periodo neonatal. Los recién nacidos tienen cifras mayores de lo normal comparados con el adulto. Hay que comprobar que la coloración no se deba a la luz, a otros procesos como la anemia o la carotinodermia. Debe estudiarse para descartar que se trate de una ictericia patológica en los siguientes casos:
-Comienza en las primeras 24 horas de vida.
-Las cifras de bilirrubina superan los 13mg/dL en el RNT o 15-16mg/dL si es lactancia materna.
-La velocidad de aumento de la bilirrubina es superior a 5mg/dL al dÃa.
-Si la bilirrubina directa es superior a 2mg/dL.
-Si dura más de una semana.
La causa más frecuente de ictericia en el RN es la fisiológica. Le siguen en orden de frecuencia las ictericias hemolÃticas por isoinmunización ABO o por déficit enzimático.
El momento de aparición de la ictericia puede ayudar al diagnóstico. De modo que si es muy precoz habrÃa que pensar en una anemia hemolÃtica por incompatibilidad Rh; si aparece entre el segundo y el séptimo dÃa podrÃa tratarse de una ictericia fisiológica, o lactancia materna, infecciones… y si fuera tardÃa, una atresia de vÃas biliares.
La ictericia fisiológica aparece generalmente a partir del segundo dÃa de vida, siendo más manifiesta en el tercero o cuarto dÃa, disminuyendo después rápidamente. La coloración ictérica es mÃnima o moderada. La hiperbilirrubinemia es de predominio indirecto. La cifra lÃmite en el RNT es de 13mg/dL de bilirrubina total, y si recibe lactancia materna, valores por debajo de 15,5mg/dL; y en el RNPT se considera patológico por encima de 15mg/dL. El aumento diario es inferior a 5mg/dL.
En su patogenia intervienen distintos factores, como la hiperglobulia transitoria del RN, la vida más corta de sus hematÃes, aumento de la circulación enterohepática y la limitada capacidad del hÃgado para metabolizar la bilirrubina producida (es común el déficit de la enzima glucuroniltransferasa por inmadurez). Se piensa que la bilirrubina pudiera tener un efecto protector como antioxidante.
Los RNPT (prematuros) tienen mayor riesgo de presentar ictericia debido a:
-Mayor carga hemática
-Déficit de glucuroniltransferasa
-El RNPT tiene mayor riesgo de que la bilirrubina sea tóxica para el cerebro, puesto que cifras más bajas ya pasan la barrera hematoencefálica
-Sepsis, acidosis e hipoglucemia (más frecuentes en el RNPT) también favorecen el paso de la barrera
Es importante realizar una correcta anamnesis y exploración. Debemos tener en cuenta factores raciales y antecedentes familiares. También antecedentes de hermanos con ictericia, caracterÃsticas de grupo sanguÃneo, Rh y Coombs indirecto de la madre, diabetes o HTA materna, consumo de drogas o fármacos. Son importantes también el peso y la edad de gestación, distocias o sufrimiento fetal. El hematocrito del cordón, grupo sanguÃneo, Rh y Coombs directo, pérdida de peso, momento de inicio de la ictericia, velocidad de incremento de la bilirrubina y la presencia de sÃntomas que sugieran la enfermedad de base.
Entre los exámenes complementarios, el análisis fundamental es la determinación de la bilirrubina total, y de sus fracciones directa e indirecta. También son importantes el hemograma, la prueba de Coombs y otras más dirigidas a un diagnóstico etiológico concreto, como la identificación de la obstrucción biliar.
Otras causas de ictericia:
1-Hiperbilirrubinemia no conjugada patológica:
-HemolÃtica
-Reabsorción de sangre
-Deglución de sangre
-Aumento de la circulación enterohepática de la bilirrubina
-Endocrinológica
-Enfermedad de Gilbert
-Etc.
2-Hiperbilirrubinemia conjugada:
-Obstrucción del flujo biliar
-Lesión de células hepáticas
-Sobrecarga crónica de bilirrubina
La complicación de la hiperbilirrubinemia es que un excesivo aumento de su porción libre indirecta puede llegar al sistema nervioso central y producir un cuadro conocido como kern icterus, que puede conducir a la muerte o a una lesión irreversible.
El tratamiento más empleado es la fototerapia, en el que se expone al niño a una fuente de luz azul (para evitar los efectos nocivos de los rayos UV del sol). De esta forma la bilirrubina produce isómeros hidrosolubles que se pueden eliminar rápidamente.
Su indicación depende de la cifra de bilirrubina, de los dÃas de vida del niño, su estado neonatal y la presencia de patologÃa.
Un 10% de los embarazos sufre la rotura prematura de membranas (RPM). De ellos un 20% se produce en partos pretérmino. Esta RPM tiene un importante impacto en la morbimortalidad neonatal. También se asocia a un aumento de la morbilidad materna, debido a un incremento en la incidencia de corioamnionitis clÃnica e infección puerperal.
Se consideran factores de riesgo para la RPM en el parto pretérmino:
- El parto prematuro espontáneo previo.
- El consumo de cigarrillo.
- La metrorragia en el embarazo actual (especialmente durante el segundo y tercer trimestre).
- La vaginosis bacteriana y otras infecciones vaginales.
- El polihidroamnios.
- El acortamiento patológico del cuello uterino.
- El embarazo gemelar.
- La presencia de un dispositivo intrauterino.
- Malformaciones y tumores uterinos.
Es importante cuando existe una amniorrexis de más de 16-18h, realizar una profilaxis antibiótica intraparto para la sepsis neonatal por estreptococo del grupo B, puesto que un 10-20% de las embarazadas son portadoras, y el cuadro de sepsis neonatal por Streptococcus agalactiae tiene una elevada letalidad. Esta profilaxis se realiza con penicilina o ampicilina endovenosa intraparto.

La presencia de una sola arteria umbilical no es normal, puesto que el cordón umbilical contiene tres vasos: dos arterias y una vena. Entre las malformaciones del cordón umbilical, la Arteria Umbilical Única (AUU) es la más frecuente, con una incidencia entre el 0,5% y el 0,7% de todos los embarazos.
EstadÃsticamente se ha visto que tiene lugar con mayor frecuencia en fetos de sexo femenino, edad materna mayor de 40 años, madres con tres hijos previos y embarazos gemelares.
Estudios han mostrado que en el 68 % de los casos se tratará de un hallazgo aislado, pero aún asà aumenta el riesgo de parto prematuro, de bajo peso al nacimiento y de mortalidad perinatal. Por otra parte, el 17 % de estos fetos tendrán, además de la arteria única, cromosomopatÃas y el 31 % malformaciones anatómicas urogenitales, gastrointestinales, cardiovasculares y/o del sistema nervioso central. Por ello es muy importante realizar una exploración y estudio ecográfico exhaustivo para detectar dichas malformaciones. El pronóstico de una AUU sin malformaciones o asociada a malformaciones menores es bueno.
Si la AUU se detecta durante el embarazo, es aconsejable realizar un cariotipo para descartar anomalÃas cromosómicas y un seguimiento ecocardográfico para detectar las posibles complicaciones.