
Según un equipo de investigadores del Centro Médico Erasmus, de Rotterdam, en Holanda, fumar incrementa el riesgo (un 50%) de padecer demencia y enfermedad de Alzheimer comparado con aquellas personas no fumadoras o que abandonaron el hábito.
Esto está relacionado con distintos mecanismos: Por un lado fumar aumenta el riesgo de enfermedad cerebrovascular que está relacionada con la demencia y por otro lado, el estrés oxidativo es mucho mayor, lo cual también se aprecia en el Alzheimer, además de que estudios han demostrado que las personas fumadoras ingieren menos antioxidantes en su dieta.
Vía | Diario Médico

En la Reunión Anual de la Sociedad de Radiología Norteamericana, en Chicago, se han presentado los resultados del primer estudio destinado al análisis de los efectos tóxicos que el estupefaciente tiene sobre el tejido neuronal, hallándose un descenso del flujo sanguíneo y de la memoria verbal de los usuarios. El éxtasis actúa sobre las neuronas implicadas en la vía de la serotonina; neurotransmisor relacionado con la memoria y el humor. Hasta ahora se habían estudiado los efectos a largo plazo de los grandes consumidores (ansiedad, depresión, confusión, dificultad para dormir y un descenso en la capacidad de la memoria); Sin embargo, este estudio se centra en los consumidores ocasionales y en los efectos a corto plazo, viéndose como la droga afecta al flujo y a las neuronas desde las primeras dosis.