A pesar de la existencia de múltiples preparados de leche adaptada, destinados a la lactancia artificial, la lactancia materna sigue siendo indiscutiblemente la mejor alimentación que una madre puede dar a su recién nacido, siempre que sea posible.
Entre otras, la leche materna posee las siguientes ventajas:
- Propiedades antiinfecciosas: Inmunoglobulinas maternas (IgA), factor bífidus, lisozima (enzima bacteriolítica), interferón, etc.
- Propiedades nutritivas: menor cantidad de proteinas que la leche de vaca y además homólogas (hipoalergénico); ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (favorecen el desarrollo retiniano), ácido oleico y además lipasa (favorece la digestión de las grasas); baja carga de solutos, relación calcio/fósforo=2/1, hierro biodisponible…
- Ventajas emocionales (vínculo madre-hijo), anticonceptivas (no fiable)…
- Existen hipótesis sobre una posible disminución del riesgo de padecer diabetes tipo I, obesidad, alergia, asma, muerte súbita, etc..
Coincido con lo escrito en el post muy interesante.