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cefálica

Petequias en el Recién Nacido

Miriam

 

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Las petequias son manchas puntiformes de color rojo formadas por extravasación de un número pequeño de eritrocitos cuando se daña un capilar, que no desaparecen al estirar la piel circundante ni con la presión. Son pequeños derrames vasculares cutáneos del tamaño de una cabeza de alfiler. Inicialmente son de color rojo, violáceo o negruzco y cambian después hacia el verde, el amarillo y el marrón a consecuencia de los sucesivos cambios químicos de la sangre.

Es aconsejable rodearlas con un bolígrafo para cerciorarse de que son de aparición progresiva, para así hacer un seguimiento de su posible crecimiento y ver si hay nueva aparición.

Generalmente, se deben a la fragilidad de los capilares de la piel, cada vez que estos pequeños vasos se rompen, se pierde una pequeña cantidad de sangre, creando puntos rojos en la piel. Aunque las causas más frecuentes de petequias son banales (tos, infecciones víricas, etc.), hay que consultar sin demora, más aún si existe decaimiento, para descartar infecciones graves y de rápida progresión.

 

Las petequias pueden producirse por diferentes factores:

- La presencia de petequias en el tercio superior del tórax, en principio, nos indica benignidad; sin embargo, las del tercio inferior del tórax deben ponernos un poco más alerta. Los vómitos y la tos repetida producen petequias en cara y parte superior de tórax y no deben preocupar.

- La mayoría de las lesiones cutáneas relacionadas con el parto son benignas y se resuelven espontáneamente. La presencia de petequias o pequeñas hemorragias conjuntivales es normal, sobre todo en los partos vaginales. Si la presentación ha sido cefálica y, sobre todo, si ha habido una compresión importante como ocurre en las circulares apretadas de cordón, se puede producir una equimosis facial que debe distinguirse de la cianosis, para lo cual ayuda la búsqueda de petequias (pueden observarse petequias en cabeza y cuello asociadas a circular de cordón).

- Si las petequias son generalizadas y se presentan con equimosis, debe sospecharse trombocitopenia (púrpura trombocitopénica idiopática) u otras alteraciones de la coagulación: las anormalidades de las plaquetas o de los capilares se suelen asociar con petequias.

- También las infecciones víricas pueden producir petequias: Virosis, fiebre botonosa.

- La presencia de petequias en la piel, puede significar una septicemia (sepsis meningocócica) o meningitis.

- Edema hemorrágico del lactante: es una rara entidad clínica. Es una variante benigna de vasculitis  leucocitoclástica que afecta a niños menores de dos años.

- S. Schönlein-Henoch: Vasculitis por hipersensibilidad que afecta a capilares y vasos pre y postcapilares de diferentes territorios del organismo (piel: púrpura simétrica de predominio en extremidades; tracto digestivo: dolor abdominal, rectorragia o melena; riñón, testículo, etc.)

Ictericia del Recién Nacido

Miriam

La hiperbilirrubinemia y su expresión clínica, la ictericia, es el trastorno más frecuente del periodo neonatal. Los recién nacidos tienen cifras mayores de lo normal comparados con el adulto. Hay que comprobar que la coloración no se deba a la luz, a otros procesos como la anemia o la carotinodermia. Debe estudiarse para descartar que se trate de una ictericia patológica en los siguientes casos:

-Comienza en las primeras 24 horas de vida.

-Las cifras de bilirrubina superan los 13mg/dL en el RNT o 15-16mg/dL si es lactancia materna.

-La velocidad de aumento de la bilirrubina es superior a 5mg/dL al día.

-Si la bilirrubina directa es superior a 2mg/dL.

-Si dura más de una semana.

La causa más frecuente de ictericia en el RN es la fisiológica. Le siguen en orden de frecuencia las ictericias hemolíticas por isoinmunización ABO o por déficit enzimático.

El momento de aparición de la ictericia puede ayudar al diagnóstico. De modo que si es muy precoz habría que pensar en una anemia hemolítica por incompatibilidad Rh; si aparece entre el segundo y el séptimo día podría tratarse de una ictericia fisiológica, o lactancia materna, infecciones… y si fuera tardía, una atresia de vías biliares.

La ictericia fisiológica aparece generalmente a partir del segundo día de vida, siendo más manifiesta en el tercero o cuarto día, disminuyendo después rápidamente. La coloración ictérica es mínima o moderada. La hiperbilirrubinemia es de predominio indirecto. La cifra límite en el RNT es de 13mg/dL de bilirrubina total, y si recibe lactancia materna, valores por debajo de 15,5mg/dL; y en el RNPT se considera patológico por encima de 15mg/dL. El aumento diario es inferior a 5mg/dL.

En su patogenia intervienen distintos factores, como la hiperglobulia transitoria del RN, la vida más corta de sus hematíes, aumento de la circulación enterohepática y la limitada capacidad del hígado para metabolizar la bilirrubina producida (es común el déficit de la enzima glucuroniltransferasa por inmadurez). Se piensa que la bilirrubina pudiera tener un efecto protector como antioxidante.

Los RNPT (prematuros) tienen mayor riesgo de presentar ictericia debido a:

-Mayor carga hemática

-Déficit de glucuroniltransferasa

-El RNPT tiene mayor riesgo de que la bilirrubina sea tóxica para el cerebro, puesto que cifras más bajas ya pasan la barrera hematoencefálica

-Sepsis, acidosis e hipoglucemia (más frecuentes en el RNPT) también favorecen el paso de la barrera

Es importante realizar una correcta anamnesis y exploración. Debemos tener en cuenta factores raciales y antecedentes familiares. También antecedentes de hermanos con ictericia, características de grupo sanguíneo, Rh y Coombs indirecto de la madre, diabetes o HTA materna, consumo de drogas o fármacos. Son importantes también el peso y la edad de gestación, distocias o sufrimiento fetal. El hematocrito del cordón, grupo sanguíneo, Rh y Coombs directo, pérdida de peso, momento de inicio de la ictericia, velocidad de incremento de la bilirrubina y la presencia de síntomas que sugieran la enfermedad de base.

Entre los exámenes complementarios, el análisis fundamental es la determinación de la bilirrubina total, y de sus fracciones directa e indirecta. También son importantes el hemograma, la prueba de Coombs y otras más dirigidas a un diagnóstico etiológico concreto, como la identificación de la obstrucción biliar.

Otras causas de ictericia:

1-Hiperbilirrubinemia no conjugada patológica:

-Hemolítica

-Reabsorción de sangre

-Deglución de sangre

-Aumento de la circulación enterohepática de la bilirrubina

-Endocrinológica

-Enfermedad de Gilbert

-Etc.

2-Hiperbilirrubinemia conjugada:

-Obstrucción del flujo biliar

-Lesión de células hepáticas

-Sobrecarga crónica de bilirrubina

La complicación de la hiperbilirrubinemia es que un excesivo aumento de su porción libre indirecta puede llegar al sistema nervioso central y producir un cuadro conocido como kern icterus, que puede conducir a la muerte o a una lesión irreversible.

El tratamiento más empleado es la fototerapia, en el que se expone al niño a una fuente de luz azul (para evitar los efectos nocivos de los rayos UV del sol). De esta forma la bilirrubina produce isómeros hidrosolubles que se pueden eliminar rápidamente.

Su indicación depende de la cifra de bilirrubina, de los días de vida del niño, su estado neonatal y la presencia de patología.