Consejos para asistir a un Paciente con Cáncer 

Un cuidador es simplemente cualquier persona que ayuda a cuidar a un ser querido. Puede que no se considere un cuidador o puede que sólo lo vea como el cuidado de un ser querido, pero lo que está haciendo es extremadamente importante. 

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Ayudar a un ser querido con cáncer no siempre es fácil. Cuidar puede ser un trabajo a tiempo completo y sin parar que le desgasta física y emocionalmente, pero hay muchas cosas que se pueden hacer para facilitarlo.

Asistir a un paciente en el tratamiento del cáncer

Dependiendo de la salud general del ser querido y de la respuesta al tratamiento, se puede ser la persona que maneje el tratamiento del paciente. A continuación se presentan algunas formas para ayudar a conducirse por el tratamiento del cáncer a un ser querido o paciente. 

Educarse ampliamente en la enfermedad y el tratamiento

Aprender todo lo que se pueda sobre el diagnóstico y el plan de tratamiento del  ser querido o paciente. Sólo confiando en la información de recursos creíbles y de evidencia. 

Entre los buenos recursos para aprender sobre el cáncer y el tratamiento se incluyen: National Cancer Institute (NCI), American Cancer Society, Cancer.Net from the American Society of Clinical Oncology, The Leukemia and Lymphoma Society, entre otras. 

Ir a las citas con el ser querido o paciente  y conocer  al equipo de salud

Antes de salir a ver al doctor, escribir cualquier pregunta que ambos quieran hacer. Llevando un cuaderno y anotando las respuestas del médico para poder consultarlas más tarde. Siempre pedir instrucciones específicas, de ser posible, por escrito,  para tomar la medicación y las necesidades nutricionales. 

Si el equipo de atención médica del ser querido o paciente incluye una enfermera,  será el principal punto de contacto para preguntas. Una enfermera de oncología se especializa en la coordinación de la atención de los pacientes con cáncer, por lo tanto, es necesario  obtener la información de contacto de esta profesional.

Ocuparse  de los asuntos legales

El hospital o centro de tratamiento requerirá que el paciente dé el permiso por escrito a los miembros del equipo de salud para discutir la información médica con el apoyo. 

Por ello, es necesario asegurarse de ocuparse de este aspecto con antelación para que si surge algún problema se pueda contactar con el equipo médico en nombre del paciente. Asegurandose de que la información de contacto correcta esté en la lista de contactos de emergencia del paciente.

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Cuidar de si mismo  también

Después de un diagnóstico de cáncer, la vida cotidiana y las relaciones en la familia y con el paciente pueden cambiar. Por ejemplo, es posible la persona enferma siempre haya hecho las tareas domésticas, pero por ahora, puede ser  responsabilidad del cuidador o los familiares. 

Si se es un adulto que cuida a uno de los  padres, la inversión del papel de cuidador puede parecer extraña al principio. Por ello, es importante hablar  de estos cambios con el ser querido o paciente. 

Buscar los Cuidados Paliativos

Puede llegar a un punto en el que no haya tratamientos más efectivos para el cáncer del ser querido o paciente.  Es entonces cuando se deberían buscar cuidados paliativos, según la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO). 

Puede que el paciente haya llegado a ese punto si: el médico no cree que vivirá más de seis meses, si no hay otros tratamientos con más beneficios que riesgos y si el paciente quiere centrarse en la calidad de vida durante el tiempo que le queda.

Mejorar la calidad de vida con el  cuidado de hospicio 

El cuidado cerca del final de la vida se llama cuidado de hospicio. El hospicio es el cuidado de las necesidades físicas, mentales y espirituales al final de la vida. No trata el cáncer, pero ayuda a mantener al paciente libre de dolor y otros síntomas. Y le ayuda tanto al paciente como  a la familia a aprovechar al máximo el tiempo que  queda juntos.

El cuidado de hospicio puede ser en la casa, en un centro de hospicio o en un hospital. Los servicios incluyen: Atención médica y de enfermería, control del dolor, equipo médico y medicamentos para aliviar los síntomas, asesoramiento sobre el duelo para la familia y los amigos, el servicios de trabajadores sociales, el cuidado de relevo, para dar a los cuidadores un descanso.